Quizás sea verdad. Puede que realmente haya momentos en la
vida en que miras atrás y todo es como un sueño. Un sueño del que fue difícil escapar pero al final se pasa la dichosa página. Momentos. Momentos en que es posible
olvidar incluso el pasado más oscuro y empezar a mirar la vida a través de sus
ojos verdes. Los mismos que cada día te recuerdan el sentido de las cosas y los
mismos que de vez en cuando te dejan el corazón en un puño. Porque la vida no
podemos verla siempre de color rosa, decían...
Pero tanto esa sonrisa incansable como el brillo de sus ojos me afirmaban lo contrario cada día.
Pero tanto esa sonrisa incansable como el brillo de sus ojos me afirmaban lo contrario cada día.